¿Quién fue Enrique IV de Castilla? II Parte

Como os contábamos la semana pasada, la historia suele estar escrita por los vencedores, y muchas de las crónicas y coplillas donde aparecían los testimonios sobre la  impotencia del rey, fueron escritas posteriormente a la muerte del monarca. Investigaciones recientes nos cuentan que este rey tenía numerosas enfermedades, y que probablemente fuera estéril.

El famoso Gregorio Marañón estudió su momia y escribió un ensayo a cerca de todas las enfermedades sufridas por Enrique: “padeció impotencia, anomalía peneana, infertilidad, malformación en sus genitales, mal de ijada y flujo de sangre por la orina”. También realiza en el ensayo una descripción física de la momia: “una frente amplia, manos de tamaño desproporcionado (de ahí que el monarca no dejase que tocaran ni besaran sus manos, y que los contemporáneos tomaran como signo de antipatía), largos y recios dedos”.

Con toda esta información, aun no se sabe a ciencia cierta si todas estas historias son reales o no, lo que sí que saben los historiadores  es que este monarca fue uno de los más vapuleados y maltratados por la historia. Por diferentes causas.

Una de ellas es que aunque de niño fuese enfermizo, tuvo una buena educación. Era amante de la música y del arte, así como de la caza y la cetrería. Un rey probablemente con una sensibilidad excesiva para sus súbditos y contemporáneos, llegó a tener incluso un zoo de animales exóticos en su palacio de Valsaín, en la Sierra de Guadarrama. Otra de las razones es que Isabel la Católica se encargó de borrar el reinado de su hermanastro de los anales de la historia, y lo que no consiguió borrar, los cronistas de la reina se esforzaron en inventar y malmeter dando forma a una leyenda negra que probablemente poco se corresponde con la realidad que aconteció.

Y la semana que viene os contaremos las edificaciones que se levantaron e historias que acontecieron en Segovia durante su reinado. ¡Feliz semana!

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